Download 24 Horas en la Vida de una Mujer by Stefan Zweig PDF

By Stefan Zweig

Stefan Zweig se introduce en lo más intrincado de los angeles psicología femenina con su personaje crucial en esta obra. Fue uno de los pocos autores capaces de lograr tal reto.

Show description

Read Online or Download 24 Horas en la Vida de una Mujer PDF

Similar literatura y ficcion books

Terrorista (Coleccion Andanzas)

Ahmad ha nacido en New Prospect, una ciudad business venida a menos del quarter de Nueva York. Es hijo de una norteamericana de origen irlandes y de un estudiante egipcio que desaparecio de sus vidas cuando tenia tres anos. A los as soon as, con el beneplacito de su madre, se convirtio al Islam y, siguiendo las ensenanzas de su rigorista imam, el Sheij Rashid, lo fue asumiendo como identidad y escudo frente a l. a. sociedad decadente, materialista y hedonista que le rodeaba.

Geografía lingüística del judeoespañol

El español fue l. a. vital lengua de los sefardíes que durante cinco siglos residieron dentro de las fronteras actuales de los países de los Balcanes, Turquía, Israel y Egipto. Este volumen trata los angeles variación del judeo-español en este ámbito geográfico. ¿Qué rasgos lingüísticos identifican a un hablante de judeoespañol de Estambul, de Salónica, de Plovdiv, de Pristina, de Sarajevo o de Jerusalén?

Additional info for 24 Horas en la Vida de una Mujer

Example text

Buen viaje! De pie, ante mí, tendióme la mano. Involuntariamente contemplé su rostro y entonces me sentí conmovido y maravillado ante la expresión de la anciana señora que, amable y a la vez cohibida, tenía ante mí. ¿Era, acaso, el reflejo de la antigua pasión? ¿El rubor, lo que arrebolaba, de súbito, sus mejillas hasta la raíz del cabello? Estaba ante mí cual una doncella candorosamente turbada, abochornada de sus recuerdos y de su propia confidencia. Conmovido sincera y profundamente, quise testimoniarle, con unas palabras, mi respeto; pero no pude hablar.

Lo observé ayer. Ha de conocer alguna combinación. Yo sigo siempre su juego... También ayer ganó en todas las jugadas. . sólo que yo caí en la imprudencia de continuar jugando después que él se retiró... 'Sí, fue una imprudencia... Ayer ganó unos veinte mil francos. . Hoy también ha ganado en todas las jugadas. Yo sigo siempre su juego... Ahora... ". , otra segunda. Las nerviosas manos del joven tomaron varias monedas de oro y las arrojaron en el mismo cuadro. " y su raqueta limpió con, un solo movimiento toda la mesa, el joven siguió con la mirada, c cual si presenciase un imposible, el dinero que huía lejos.

Pero calcule cuál sería mi estado de ánimo. Para aquel hombre por el cual hubiera sacrificado toda mi vida, yo no significaba absolutamente nada. Nuevamente me acometió un acceso de furor. Le sujeté por el brazo que levantaba en aquel momento: __iLevántese en seguida! --le dije despacio, pero imperativamente--. Acuérdese de lo prometido esta tarde en la iglesia. ¡Usted es un miserable, un perjuro! Me miró con fijeza, perplejo, pálido. Sus ojos de pronto adquirieron la expresión propia del perro vapuleado, temblaban sus labios.

Download PDF sample

Rated 4.04 of 5 – based on 40 votes